Trabajando cada día con el ordenador, se me acumulaban pestañas a medio terminar, notas, documentos guardados y conversaciones con ChatGPT, hasta el punto de que solo encontrar la información necesaria se había convertido en trabajo. Había añadido herramientas útiles y, aun así, había cada vez más cosas que gestionar.
Para mejorar esa situación, creo que importa más reducir las pequeñas cargas una a una, sin alterar el flujo habitual de trabajo, que introducir un gran sistema.
En Deskflow Labs creamos productos que el propio desarrollador usa de verdad, en los que percibe los problemas y que puede seguir mejorando. Valoramos no la cantidad de funciones, sino que el trabajo resulte un poco más llevadero cuanto más se usan.